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BY Aspirina

5 mitos y verdades sobre las enfermedades del corazón después de los 45


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Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, de acuerdo con la Revista Colombiana de Cardiología. Su causa principal está asociada con un estilo de vida poco saludable que a su vez desencadena otras enfermedades como obesidad, hipertensión, sedentarismo y diabetes, entre otras.

Dado que es una enfermedad que causa estragos en el mundo, es normal que haya mucha información sobre sus causas, síntomas, consecuencias y formas de prevención. Aun así, mucho de lo que se dice no es necesariamente cierto: en torno a las enfermedades del corazón hay decenas de mitos que se consideran verdades aunque no lo sean. Esto hace que se tenga una idea equivocada de lo que son los trastornos del sistema cardiovascular y que, por ende, las personas no se cuiden como deberían.

Muchos de estos mitos han sido tan popularizados que para muchas personas son realidades. En este artículo presentamos cinco afirmaciones sobre las enfermedades del corazón después de los 45 años y aclaramos en qué grado son verdad.

1. Las enfermedades cardiovasculares solo afectan a los hombres

Este es uno de los mitos más extendidos sobre las enfermedades cardiovasculares. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, estas enfermedades son la principal causa de mortalidad entre las mujeres en el mundo, lo que evidencia que no son solo los hombres quienes padecen este problema.

Por otro lado, según el más reciente informe sobre las Defunciones según causa de la muerte, del Instituto Nacional de Estadística español, existe incluso una brecha de mortalidad cardiovascular entre mujeres y hombres. Sus datos indican que las mujeres tienen una tasa de natalidad por problemas del corazón 6% mayor que los hombres.

Entonces, ¿por qué existe la creencia de que los infartos y en general las enfermedades del corazón solo afectan a los hombres? Esto tiene que ver con el diagnóstico y con la importancia que las mismas mujeres le dan a la enfermedad. En concordancia con un estudio de la American Heart Association, las mujeres no acuden con tanta frecuencia al cardiólogo.

Esto sucede por varias razones. Una de ellas es porque los síntomas de las mujeres pueden ser diferentes a los de los hombres y por ello no notan el riesgo de la misma forma. Por otro lado, dado el desconocimiento de los factores de riesgo después de los 45 años, ellas se preocupan más por enfermedades como el cáncer de mama, por ejemplo, que por las enfermedades del corazón.

El diagnóstico tardío de las enfermedades cardiovasculares en las mujeres o de sus factores de riesgo hace que su probabilidad de morir por su primer infarto sea del 50% y no del 30% como es el caso de los hombres, según la Fundación Española del Corazón.

2. Tener una dieta baja en calorías previene las enfermedades del corazón

No necesariamente: la clave de una buena alimentación para prevenir enfermedades cardiovasculares está en el equilibrio y no en la eliminación de ciertos alimentos considerados como “calóricos”.

Lo recomendable es balancear las calorías para controlar el peso corporal; tal es la recomendación de Barbara Schneeman, experta en nutrición de la Administración de Alimentos y Medicamentos del gobierno de Estados Unidos. Al conseguir un equilibrio entre el número de calorías ingeridas al día y la cantidad que se queman se pueden mantener a raya algunas enfermedades.

La Fundación Española del Corazón aconseja llevar una dieta mediterránea porque se ha comprobado que es capaz de reducir un 30 % el riesgo cardiovascular. Esta dieta incluye varias porciones de verduras, frutas, legumbres y frutos secos, así como granos integrales, lácteos bajos en grasa, pescado y aceite de oliva, entre otros alimentos.

3. El estrés aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardiaco

Cierto. El estrés ya es considerado como un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Según un estudio de la Asociación Estadounidense de Psicología, los tres factores principales de estrés están relacionados con el empleo, el dinero y la economía. Si bien la generación que vive más estresada son los millenials, las personas mayores de 45 años tampoco escapan de este problema.

Dado que las condiciones asociadas al estrés como la depresión, la ansiedad, el trabajo y el ritmo de vida ajetreado (cuya consecuencia puede ser la mala alimentación y la falta de ejercicio) inciden en la salud del corazón, es vital buscar alternativas que permitan liberarse del estrés, como la realización de ejercicios de meditación.

4. Una dieta saludable y ejercicio es todo lo que se necesita para prevenir enfermedades cardiovasculares

Es un mito. Las dos primeras recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para evitar un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular es consumir una dieta saludable y hacer ejercicio regularmente. No obstante, esto no es lo único que se necesita para cuidar el corazón después de los 45 años.

Desde el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, de Estados Unidos, indican que entre los cambios necesarios para llevar un estilo de vida saludable para el corazón debe estar el abandono del tabaco y el control del estrés. Además, dado que los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares aumentan después de los 45 años, es necesario visitar al médico con regularidad y hacerse los exámenes correspondientes.

5. Si no tengo dolor en el pecho no es un infarto

No necesariamente. Ciertamente la presión torácica es el principal síntoma del infarto de miocardio. Sin embargo, no es el único signo de alerta. No conocer toda la sintomatología de las enfermedades del corazón puede impedir que el paciente reciba atención médica en el momento que lo requiere. Esta podría ser una de las razones por las que casi dos tercios de las personas que sufren un infarto mueren antes de recibir atención médica, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Durante un ataque cardiaco puede sentirse dolor en otras partes del cuerpo, como el cuello, las orejas, la mandíbula y los brazos, además de la espalda o el abdomen. También se pueden presentar problemas del estómago (muy habitual en mujeres), respiración entrecortada, mareos y sudoración fría.

Al tener presente qué información es real y qué resulta un mito en cuanto a las enfermedades del corazón, es posible tomar previsiones desde temprano. En caso de haber sufrido ya un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular, una forma de prevenir su recurrencia es con la medicación: medicamentos como Aspirina 100® son una gran opción para el cuidado del corazón.

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